Ingredientes:

  1. 1 Kg. de Pollo troceado. Podemos usar las partes que más nos gusten. Sólo muslos, o contramuslos, o un poco de todo.
  2. 6 dientes de ajo. La cantidad depende de cuánto queramos que sepa a ajo.
  3. Un vaso de vino blanco.
  4. Un vaso de agua
  5. Una pastilla de caldo de pollo, tipo Avecrem o similar.
  6. Aceite de oliva
  7. Sal
  8. Pimienta
  9. Si lo deseamos podemos añadir más especias

Primero limpiamos bien el pollo, eliminando las partes poco nobles. Lo sazonamos al gusto. Como mínimo añadiremos sal. Es deseable un poco de pimienta. Podemos aventurarnos con otros condimentos como, por ejemplo, un poco de curry, que le dará un toque de sabor más intenso.

En una olla ancha o sarten echamos abundante aceite. Cuando esté bien caliente introducimos los trozos de pollo, hasta que se doren bien por todas partes. Cuando tengan el color deseado, sacamos el pollo, y eliminamos parte del aceite. En el aceite freimos los dientes de ajo troceados, hasta que se doren. Es importante que no lleguen a quemarse, pues estropearía el sabor de este plato.

Cuando el ajo esté bien dorado volvemos a introducir el pollo. Añadimos el vino y el agua, así como la pastilla de caldo de pollo.

Ya sólo nos queda poner el fuego a media intensidad, y esperar una media hora, hasta que el pollo esté bien cocinado.

Es una receta sencilla, económica, y que engorda poco.

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